El valor de tener energía confiable

Hoy la humanidad cierra filas para resolver asuntos vitales: cómo nos adaptaremos al cambio climático y cómo promover el desarrollo económico preservando el planeta, son algunos de ellos.

Todos podemos aportar soluciones, pero tienen especial impacto las que surgen desde la industria de la energía, como la incorporación de fuentes renovables. Lo importante es cómo lo hacemos.

Recientemente se asignó de forma exitosa una subasta que permitió al Gobierno superar su meta de pasar de 50 a más de 1.500 megavatios (Mw) de generación con Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (Fncer).

Esto es un hito que debe celebrarse desde todos los sectores, por su impacto en la economía y porque facilita el cumplimiento de los compromisos con la reducción de emisiones asumidos por el país.

Con la incorporación de Fncer e iniciativas como el impulso a la movilidad eléctrica y la descarbonización de la economía, compromisos de este gobierno, el sector eléctrico puede aportar a que otras actividades de la economía alcancen sus metas de disminución de emisiones de gases efecto invernadero.

Sin embargo, es importante destacar que el sector de generación eléctrica ya cumplía las metas de reducción de emisiones, pues el 70% de la electricidad del país se genera con la energía renovable de la hidroelectricidad, siendo una de las matrices más limpias del planeta.

Para que el plan para incorporar estos proyectos sea un éxito, no debemos dejar de atender la naturaleza intermitente de estas fuentes no convencionales, porque dependen del régimen de sol y los vientos, contrario a la alta disponibilidad de las centrales hidroeléctricas, que pueden almacenar energía en los embalses, incluso para afrontar fenómenos climáticos extremos como ‘El Niño’ sin tener que recurrir a racionamientos.

Debemos tener presente que la energía que proviene de las centrales hidroeléctricas es con gran diferencia la primera fuente renovable en el mundo.

Según las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la energía hidroeléctrica seguirá creciendo a un ritmo importante hasta doblar su capacidad actual y superar los 2.000 gigavatios (Gw) de potencia instalada en 2050.

Además, presenta numerosas ventajas sobre la mayoría de otras fuentes de energía eléctrica, incluyendo un alto nivel de fiabilidad, tecnología probada y de alta eficiencia, los costos más bajos de operación y mantenimiento, y una gran flexibilidad y capacidad de almacenamiento.

En una matriz bien balanceada, cada tecnología aporta al sistema en virtud de la posibilidad que brinda. Solo así lograremos el principal valor que tiene un sistema energético, que es su confiabilidad.

Para que la energía sea realmente limpia no solo debe provenir de fuentes renovables, sino que debe ofrecer confiabilidad, utilizar altos estándares en la generación, y hacerlo responsablemente con las personas y el entorno.

La política pública debe tener como foco la integración eficiente de tecnologías, en la que participen todos los actores de la cadena.

La prioridad de la diversificación de la matriz no puede ser exclusivamente la reducción de costos, ya que la generación es solo un componente al que debe sumarse la transmisión, comercialización, distribución y restricciones, entre otros factores que requiere el mercado para operar de forma confiable.

El costo más alto de la energía siempre será no tenerla. Eso lo saben cientos de miles de colombianos que no tienen acceso a ella o lo tienen de forma deficiente. Por eso nuestro llamado es a vincular las Fncer en la matriz de forma gradual y estructurar la regulación atendiendo al mercado y la demanda bajo condiciones neutrales, garantizando como principal valor la confiabilidad.

El más reciente informe de Moody’s Investors Service indica que los proyectos de generación con fuentes no convencionales alcanzarán en América Latina inversiones cercanas a los US$400.000 millones en 20 años, pero subraya que si no se da una transformación energética eficiente habrá implicaciones económicas y geopolíticas.

“La combinación energética en evolución probablemente afectará las balanzas comerciales, la competitividad general de los costos de los productos nacionales y el equilibrio geopolítico”, dice el informe de Moody’s Investors Service.

Las Fncer pueden complementar la matriz energética nacional, y esa transformación debe ser eficiente, velando por una institucionalidad clara que mantenga la neutralidad entre las fuentes de energía sin generar incertidumbre, cuidando las reglas de juego que han sostenido a un sector energético confiable por más de 25 años.

Portafolio

Camilo Marulanda
​Gerente General de Isagen

Anders Hjort

Gestor de proyectos y experto sénior del IVL Swedish Environmental Research

Anders es ingeniero (BSc) con más de 15 años de experiencia internacional en el desarrollo de proyectos de biogás, diseño de sistemas y gobernanza del sector. Cuenta con una amplia experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde la factibilidad y el diseño conceptual hasta la contratación, implementación y evaluación, aplicando el Modelo Nórdico de Biogás. Desde 2008, ha gestionado y/o asesorado más de 50 proyectos en Europa, África, América Latina y Asia, coordinando con ministerios del sector, municipios y socios privados para alinear los proyectos con las políticas nacionales de energía y gestión de residuos.

Como Asesor Principal de Biogás en IVL, Anders ha liderado importantes iniciativas sobre el desarrollo del mercado de biogás sostenible y digestato, formulación de políticas y estrategias, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional. Posee una sólida trayectoria en mapeo de recursos, análisis de factibilidad técnico-económica (TEA) y diseño conceptual de plantas de biogás integradas en sistemas de energía eléctrica, térmica y transporte. Anders ha obtenido y gestionado alrededor de 1500 millones de coronas suecas (SEK) en subvenciones de inversión para infraestructuras e instalaciones de producción de Bio-CNG y Bio-LNG en la región nórdica.

Cuenta con experiencia en la facilitación de diálogos sobre políticas públicas y en la coordinación entre múltiples actores (ministerios, socios de desarrollo y el sector privado) para fortalecer los marcos del mercado del biogás. A través de su extensa experiencia profesional y formación interna avanzada en liderazgo y gestión de proyectos, equivalente a un nivel de posgrado, ha liderado con éxito grandes equipos interdisciplinarios y consultores técnicos. Es experto en asesorar a instituciones públicas sobre marcos normativos, esquemas de incentivos y modelos de financiamiento, así como en la creación de capacidades para ministerios y autoridades locales en contextos de países en desarrollo. Anders habla inglés y sueco con fluidez y tiene conocimientos básicos de español.


Ha sido profesora de las clases Lógica y Retórica, y Constitución y Democracia en la Universidad de Los Andes. Además, es autora del libro ‘Otras Culpas’ y ha sido columnista de los periódicos El Espectador, El País, el Diario del Huila, El Liberal y El Meridiano, entre otros, así como comentarista de opinión y analista política radial en Blu Radio de Caracol.