¿Cómo contribuye la competencia con el medioambiente?

Acaba de salir a comentarios de la opinión pública una iniciativa de la Comisión Europea que busca escuchar recomendaciones sobre el papel que puede jugar la libre competencia en la defensa del medioambiente y, en particular, en el cumplimiento del Pacto Verde Europeo.

 

El Pacto Verde es la hoja de ruta para transformar a Europa en una sociedad justa y próspera, en la que no haya emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2050 y en la que el desarrollo económico esté alineado con el uso sostenible de los recursos. Entre otros propósitos de la agenda, se encuentra la descarbonización y reorganización del sistema de producción y uso de energía en el mundo –responsable del 75 % de la producción de emisiones–, la renovación de miles de edificios para hacerlos eficientes y amigables con el medioambiente, y el reenfoque del sistema de transporte  –responsable del 25 % de las emisiones–.

 

De igual manera, la política verde apunta al remplazo de los vehículos particulares por unos de cero o mínima emisión y la implementación de la política agrícola “de la finca a la mesa”, que permitirá hacer más eficiente y sostenible la cadena productiva de alimentos (https://eur-lex.europa.euThe European Green Deal).

 

A primera vista, el régimen legal de libre competencia no tendría un papel tan preponderante en la agenda del cambio climático y el desarrollo sostenible, y ciertamente no tan protagónico como las propias políticas públicas del sector ambiental. No obstante, son muchas las cosas que se pueden hacer tanto en libre competencia, como en protección al consumidor.

 

Para empezar, como es bien sabido, la libre competencia ayuda en el mejoramiento permanente de la calidad y los precios y, consecuencialmente, sirve para incentivar la innovación. En ese sentido, uno de los aspectos más eficaces para aumentar la innovación tecnológica necesaria para reducir las emisiones y lograr estándares de sostenibilidad está en la eliminación de barreras de entrada y la generación de incentivos para vigorizar la competencia en los sectores clave. Así, resulta esencial la generación de políticas destinadas al aumento de la competencia, dirigidas especialmente a la investigación científica aplicada a los sectores industriales relacionados con el ambiente.

 

Por su parte, las políticas y los criterios que rigen las llamadas ayudas de Estado podrían orientarse de tal forma que sean más permisivas o facilitadoras de aquellas ayudas dirigidas a empresas o productos que son amigables con el medioambiente y, en sentido opuesto, habrían de ser completamente restrictivas respecto de industrias que con su actividad provocan daños en el ambiente. De esa manera, se ve cómo el derecho de la competencia no tiene que ser siempre neutral o indiferente frente a otras políticas públicas.

 

De igual forma, es importante que la autoridad de competencia y otras autoridades asuman el protagonismo necesario en la proposición de la nueva política pública, ofreciendo seguridad jurídica con señales claras a la comunidad y a los inversionistas, de manera que cuenten con certeza sobre la agenda de mediano plazo.

 

En el campo de la protección al consumidor, también encontramos fuertes relaciones con la defensa del medioambiente. El Estado podría propiciar cambios culturales de gran calado a través de la implementación de incentivos al consumo preferente de productos reusables, reciclables y reparables.

 

Así mismo, y como se dice en la convocatoria de la Comisión Europea a que hemos hecho referencia (https://ec.europa.eu), mucho se puede hacer para estimular modelos de negocio basados en la renta de productos y en la cultura de compartir servicios y productos, a la manera de la economía colaborativa. También, el rol de las autoridades de protección al consumidor puede ser muy relevante en la proliferación de estándares que hagan más eficiente la producción y el consumo de productos de consumo masivo y que impacten favorablemente los indicadores de sostenibilidad.

José Miguel de la Calle

Tomado de Ámbito Jurídico

Anders Hjort

Gestor de proyectos y experto sénior del IVL Swedish Environmental Research

Anders es ingeniero (BSc) con más de 15 años de experiencia internacional en el desarrollo de proyectos de biogás, diseño de sistemas y gobernanza del sector. Cuenta con una amplia experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde la factibilidad y el diseño conceptual hasta la contratación, implementación y evaluación, aplicando el Modelo Nórdico de Biogás. Desde 2008, ha gestionado y/o asesorado más de 50 proyectos en Europa, África, América Latina y Asia, coordinando con ministerios del sector, municipios y socios privados para alinear los proyectos con las políticas nacionales de energía y gestión de residuos.

Como Asesor Principal de Biogás en IVL, Anders ha liderado importantes iniciativas sobre el desarrollo del mercado de biogás sostenible y digestato, formulación de políticas y estrategias, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional. Posee una sólida trayectoria en mapeo de recursos, análisis de factibilidad técnico-económica (TEA) y diseño conceptual de plantas de biogás integradas en sistemas de energía eléctrica, térmica y transporte. Anders ha obtenido y gestionado alrededor de 1500 millones de coronas suecas (SEK) en subvenciones de inversión para infraestructuras e instalaciones de producción de Bio-CNG y Bio-LNG en la región nórdica.

Cuenta con experiencia en la facilitación de diálogos sobre políticas públicas y en la coordinación entre múltiples actores (ministerios, socios de desarrollo y el sector privado) para fortalecer los marcos del mercado del biogás. A través de su extensa experiencia profesional y formación interna avanzada en liderazgo y gestión de proyectos, equivalente a un nivel de posgrado, ha liderado con éxito grandes equipos interdisciplinarios y consultores técnicos. Es experto en asesorar a instituciones públicas sobre marcos normativos, esquemas de incentivos y modelos de financiamiento, así como en la creación de capacidades para ministerios y autoridades locales en contextos de países en desarrollo. Anders habla inglés y sueco con fluidez y tiene conocimientos básicos de español.


Ha sido profesora de las clases Lógica y Retórica, y Constitución y Democracia en la Universidad de Los Andes. Además, es autora del libro ‘Otras Culpas’ y ha sido columnista de los periódicos El Espectador, El País, el Diario del Huila, El Liberal y El Meridiano, entre otros, así como comentarista de opinión y analista política radial en Blu Radio de Caracol.