Andesco: sobre la ley de financiamiento

Ley de Financiamiento: ¿Una muerte anunciada?

Artículo de opinión: Camilo Sánchez Ortega – Presidente de Andesco

 

Si bien preocupa la sentencia de la Corte Constitucional mediante la cual declara inexequible la ley de financiamiento por vicios en su trámite, es evidente que esta situación era previsible, ya que en un Estado de Derecho el guardián de la constitución tiene que cumplir con neutralidad y rigor su función. Resaltamos que la sentencia haya sido modulada porque permite tener un margen de maniobra para solventar este impasse.

 

Aunque la Corte Constitucional precisó que las normas de la Ley 1943 de 2018 continuarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2019, garantizando con ello la seguridad jurídica de los contribuyentes, es claro que de no tramitarse una nueva Ley antes de finalizar el presente año reviven las disposiciones del régimen anterior y pierden vigencia de manera definitiva todas las modificaciones que se habían adoptado con la citada reforma.

 

En tal sentido, preocupa no solo la eventual eliminación de nuevas fuentes de recursos tributarios, sino también la supresión de estímulos a la industria y el ajuste de las tasas de tributación en función de la competitividad del país. No hay que perder de vista que mediante la ley de financiamiento se adoptaron medidas orientadas a fortalecer la gestión de la administración tributaria y a aumentar el recaudo de impuestos. Así mismo, se reconoció el derecho a solicitar minoraciones estructurales en el impuesto sobre la renta que equiparan la renta disponible con la renta gravable de las empresas. Por eso, el gran reto es reintegrar al ordenamiento jurídico las modificaciones de la Ley de Financiamiento, mediante una nueva Ley que seguramente deberá tramitarse con mensaje de urgencia.

 

De acuerdo con lo anterior, para enfrentar el posible descuadre en las finanzas públicas y el desfase en el cumplimiento del Marco Fiscal de Mediano Plazo, la nueva ley que homologue el contenido de la ley de financiamiento deberá expedirse y sancionarse por parte del Presidente de la República a más tardar el 31 de diciembre de este año.

 

Así mismo, lo más conveniente y transparente es que se presente el mismo texto que ya aprobó el Congreso, sin cambiarle una coma, pero cumpliendo cabalmente con todos los requisitos de trámite. De esta manera, estaremos garantizando la seguridad jurídica tan importante para continuar atrayendo inversión y seguir impulsando el crecimiento económico sostenible y la generación de empleo.

 

Ahora bien, de todo mal siempre hay un buen aprendizaje y se abren nuevas puertas. Tenemos en nuestras manos una oportunidad de oro para que todos empujemos hacia el mismo lado al promover este gran consenso político-económico nacional. Todos tenemos que ceder: el Presidente de la República debe ser el gran componedor; el Ministro de Hacienda debe poder capitalizar los aprendizajes de este proceso para lograr la aprobación de la ley; los gremios debemos servir de catalizadores para que se genere un clima de opinión favorable a la iniciativa.

 

No habrá excusa para que ningún partido se oponga a tramitar este proyecto ya que fue debidamente estudiado y votado con las mayorías necesarias, asunto que no fue objeto de cuestionamiento por la Corte. Además, es evidente que durante este primer año de vigencia ha mostrado sus bondades y cumplido con las expectativas.

 

No debemos distraernos de nuestro propósito, porque a final de mes habrá terminado la contienda electoral para la elección de mandatarios locales y desde ese momento tendremos que construir consenso sin divisiones para sacar la reforma adelante. En el imaginario de los colombianos puede que exista una opinión no siempre favorable hacia el legislativo, pero la historia ha demostrado que en momentos críticos que han requerido el concurso del Congreso, nunca éste le ha dado la espalda al país, cumpliendo con su responsabilidad. Esta vez no será la excepción.

 

Garrafal error sería tratar de modificar la ley ya que esto implicaría una reapertura del debate que no permitiría su aprobación antes del 31 de diciembre. Hoy no es un asunto de política partidista sino un propósito superior para garantizar la estabilidad macroeconómica del país que repercute en la vida cotidiana de los ciudadanos, evitando sobresaltos innecesarios como los vividos en países hermanos por su incapacidad de crear consensos.

 

No sobra comentar de todas maneras que con esta decisión de la Corte, independientemente de si estamos de acuerdo o no, se ha reafirmado la separación de poderes propios de un estado democrático, asunto que a veces se nos olvida resaltar y agradecer ya que en nuestro vecindario no sucede lo mismo.

 

Es de esperar que en esta oportunidad el Gobierno Nacional y el Congreso de la República trabajen de la mano para construir la mejor propuesta acatando las directrices de la jurisprudencia que hacen referencia a los principios depublicidad y consecutividad en el trámite legislativo y, fundamentalmente, al principio democrático de reserva de ley que establece que no puede haber impuestos sin representación.

 

Evitemos que estas situaciones nos lleven a un caos que no seamos capaces de controlar al permitir que algunos insensatos por intereses personales, terminen perjudicando a los que supuestamente dicen que defienden.

 

Es el momento de mostrar de qué estamos hechos.

 

 

Anders Hjort

Gestor de proyectos y experto sénior del IVL Swedish Environmental Research

Anders es ingeniero (BSc) con más de 15 años de experiencia internacional en el desarrollo de proyectos de biogás, diseño de sistemas y gobernanza del sector. Cuenta con una amplia experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde la factibilidad y el diseño conceptual hasta la contratación, implementación y evaluación, aplicando el Modelo Nórdico de Biogás. Desde 2008, ha gestionado y/o asesorado más de 50 proyectos en Europa, África, América Latina y Asia, coordinando con ministerios del sector, municipios y socios privados para alinear los proyectos con las políticas nacionales de energía y gestión de residuos.

Como Asesor Principal de Biogás en IVL, Anders ha liderado importantes iniciativas sobre el desarrollo del mercado de biogás sostenible y digestato, formulación de políticas y estrategias, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional. Posee una sólida trayectoria en mapeo de recursos, análisis de factibilidad técnico-económica (TEA) y diseño conceptual de plantas de biogás integradas en sistemas de energía eléctrica, térmica y transporte. Anders ha obtenido y gestionado alrededor de 1500 millones de coronas suecas (SEK) en subvenciones de inversión para infraestructuras e instalaciones de producción de Bio-CNG y Bio-LNG en la región nórdica.

Cuenta con experiencia en la facilitación de diálogos sobre políticas públicas y en la coordinación entre múltiples actores (ministerios, socios de desarrollo y el sector privado) para fortalecer los marcos del mercado del biogás. A través de su extensa experiencia profesional y formación interna avanzada en liderazgo y gestión de proyectos, equivalente a un nivel de posgrado, ha liderado con éxito grandes equipos interdisciplinarios y consultores técnicos. Es experto en asesorar a instituciones públicas sobre marcos normativos, esquemas de incentivos y modelos de financiamiento, así como en la creación de capacidades para ministerios y autoridades locales en contextos de países en desarrollo. Anders habla inglés y sueco con fluidez y tiene conocimientos básicos de español.


Ha sido profesora de las clases Lógica y Retórica, y Constitución y Democracia en la Universidad de Los Andes. Además, es autora del libro ‘Otras Culpas’ y ha sido columnista de los periódicos El Espectador, El País, el Diario del Huila, El Liberal y El Meridiano, entre otros, así como comentarista de opinión y analista política radial en Blu Radio de Caracol.