Camilo Sánchez, presidente de Andesco
Tomado de Portafolio
Luego del pronunciamiento intergremial en Cartagena, quedamos desconcertados con las posturas del ministro de Minas y Energía ante el riesgo financiero y técnico de desabastecimiento de energía eléctrica y gas natural. Parecería que quisieran generar un apagón al dilatar y distraer la atención sin concertar ni buscar soluciones reales, poniendo en tela de juicio las cifras sectoriales con un: «Hay que sincerarlas”.
Desde hace tres años hemos venido advirtiendo sobre un posible racionamiento que no se ha materializado gracias al profesionalismo y compromiso social de nuestros gerentes y empresas.
Hoy estamos ante un apagón técnico porque la demanda supera la oferta, y continuamos al borde de un apagón financiero por el crecimiento de la deuda pública con las empresas prestadoras, que alcanza los $9,2 billones.
De estos, el Gobierno nacional es responsable de $3,5 billones por los impagos de los subsidios de energía y gas ($2,4, energía y $1,15 gas); $2,2 billones por la Opción Tarifaria que el presidente Petro se comprometió públicamente a pagar; y $2,1 billones por la crisis de Air-e, que debido a la incompetencia de la Superservicios, pasó de $500 mil millones a la cifra actual en 18 meses de gestión, ratificando su mal manejo al haber tenido cinco interventores en este periodo, siendo uno de ellos el actual ministro, asunto que lo tiene respondiendo por varios procesos jurídicos. La única deuda que no es del Gobierno es la de las entidades territoriales, que asciende a $1,4 billones. Todos estos valores han sido reportados por las empresas y ratificados por la Contraloría y la Procuraduría, y gracias a su intervención y advertencia hemos logrado abonos parciales, porque de lo contrario la deuda sería mayor.
Fue por este Gobierno que perdimos la soberanía energética al anteponer la ideología al pragmatismo técnico, logrando que dependamos de otros países para cubrir nuestra demanda interna de energéticos al no explorar ni explotar nuevos yacimientos. En promedio, en 2025 importamos el 23% de las necesidades de gas natural a precios mayores de los que hubiéramos producido localmente, perjudicando a los usuarios.
Preocupa que la gran solución del ministro consiste en traer el gas de Venezuela, lo que es imposible actualmente por las restricciones jurídicas de los Estados Unidos, además de no contar con condiciones técnicas ni contractuales para que el gasoducto sea viable; esta propuesta no entrará en lo que resta de este Gobierno, por lo que no es una solución real para hoy.
De otro lado, XM proyecta un déficit entre oferta y demanda de energía eléctrica de 2.3% a finales de 2026, y de 4.4% en 2027. Aumenta el riesgo de apagón debido a la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño hacia el inicio del próximo Gobierno.
Necesitamos soluciones inmediatas y no más anuncios para recuperar la senda de crecimiento económico y social hoy perdida.
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