¿Muy tarde para parar al rey Pipe?

Estamos ‘ad portas’ de que se reviva una de las peores herramientas extorsivas del Estado.

María Isabel Rueda
María Isabel Rueda

La velocidad con la cual este proyecto de reforma constitucional de la Contraloría avanzó, hasta encontrarse hoy a un solo debate de ser aprobado, debería haber prendido todas las alarmas. Como no ha tenido debate parlamentario, lo primero que a uno se le ocurre es que o todos los congresistas están insólitamente encantados de las bondades de la reforma, o que los apoyos se han venido cobrando en la trastienda burocrática de la Contraloría.

Pero ante el silencio parlamentario y el del propio Gobierno, del Fiscal y del Procurador, solo voces sueltas de algunos analistas se han aventurado a recoger las preocupaciones de la ciudadanía, principalmente de los gremios, que desde ya advierten que nos podría retroceder a las peores épocas de la corrupción administrativa del país. En eso andan Guillermo Perry, Armando Montenegro, Jorge Humberto Botero. Hoy me les uno. Estamos ‘ad portas’ de que se reviva una de las peores herramientas extorsivas del Estado.

La reforma la presenta el actual contralor, Carlos Felipe Córdoba, hombre joven y con chispa, que combina la defensa de su proyecto con graciosos chascarrillos como que “una cosa es un guayo para jugador y otra un jugador paraguayo”. O esta otra: que “no se trata de una asustaduría, sino de una frustraduría”. Entre sonrisas, ‘Pipe’, como se le apoda cariñosamente, niega rotundamente que se vaya a restablecer en Colombia el mecanismo del control fiscal previo, disfrazado eufemísticamente bajo el término control “preventivo y concomitante”. No nos ha logrado convencer. Al control previo le temblamos. Corrompió a la Contraloría, pero sobre todo al país, durante gran parte del siglo XX antes de su prohibición en la Constitución del 91. Muchos de sus protagonistas terminaron presos. El control previo llegó a rodearse de tal poder político que los entonces llamados ‘del grupo del Contralor’, según fuera el de turno, llegaron hasta a imponer desde la Contraloría a varios de los futuros presidentes de Colombia.

Pero sus funciones llegan mucho más ampliadas. Según la reforma, “Bajo su responsabilidad, podrá exigir verdad sabida y buena fue guardada” (es decir, sin necesidad del debido proceso) para proceder a la suspensión inmediata de funcionarios mientras las investigaciones o los procesos fiscales culminan. Significa que podrá ordenar suspender a gobernadores, alcaldes, ministros y demás altos funcionarios cuando al contralor le parezca. Más aún, podrá “ejercer la acción penal cuando la Fiscalía no lo haga en los seis meses siguientes al envío de los hallazgos”. Y también podrá ejercer “las funciones de Policía Judicial para la vigilancia del control fiscal”. Es decir que podrá ordenar interceptaciones y allanamientos. Y, además, imponer desde multas hasta suspensión a quienes no suministren la información que la Contraloría pida, sin que se pueda alegar que es privilegiada.

Hasta aquí hemos construido un reyezuelo. Con capacidad para vigilar, suspender, multar, covigilar la ejecución presupuestal y las inversiones del presupuesto público, y con el permiso de usurpar las funciones del Fiscal y de la Policía Judicial.

Y para robustecer su fortaleza, el rey Pipe ha ordenado que sus vasallos o funcionarios recibirán aumentos de sueldo; y que, mediante una ley, se ampliará la planta de personal de la Contraloría y se creará una nueva planta de carácter transitorio. Hoy cuenta con 4.288 funcionarios y dice que no da abasto sino para recuperar el 0,04 por ciento de lo que se le roban al patrimonio público.

Pero más presupuesto también habrá. El rey Pipe ha ordenado unas apropiaciones progresivas que incrementarán el presupuesto de la Contraloría durante las tres vigencias futuras, en 250.000, 250.000 y 136.000. Total, la Contraloría tendrá 636.000 millones de pesos más en tres años.

Y a quienes aspiraban a ver acabadas las contralorías territoriales –que el fallido referendo del gobierno de Álvaro Uribe no pudo eliminar a pesar de ser costosas, ineficientes y corruptas–, el proyecto garantiza autonomía y sostenibilidad financiera y administrativa para ellas. Es decir, no solo no se acabarán, sino que se reforzarán.

Como la eliminación del control previo fue considerada una de las grandes batallas ganadas en la Constituyente, no es improbable que si pasa esta reforma constitucional, como parece que ya pasó, la Corte Constitucional podría devolverla, ahí sí, por el motivo de ser una sustitución grosera del espíritu de la Constitución del 91.

Entre tanto… Convertido así el rey Pipe en uno de los más poderosos funcionarios del reino, no faltarán quienes digan, lenguas viperinas, que esta reforma es la primera cuota de su campaña presidencial.

MARÍA ISABEL RUEDA

Tomado de El Tiempo

Anders Hjort

Gestor de proyectos y experto sénior del IVL Swedish Environmental Research

Anders es ingeniero (BSc) con más de 15 años de experiencia internacional en el desarrollo de proyectos de biogás, diseño de sistemas y gobernanza del sector. Cuenta con una amplia experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde la factibilidad y el diseño conceptual hasta la contratación, implementación y evaluación, aplicando el Modelo Nórdico de Biogás. Desde 2008, ha gestionado y/o asesorado más de 50 proyectos en Europa, África, América Latina y Asia, coordinando con ministerios del sector, municipios y socios privados para alinear los proyectos con las políticas nacionales de energía y gestión de residuos.

Como Asesor Principal de Biogás en IVL, Anders ha liderado importantes iniciativas sobre el desarrollo del mercado de biogás sostenible y digestato, formulación de políticas y estrategias, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional. Posee una sólida trayectoria en mapeo de recursos, análisis de factibilidad técnico-económica (TEA) y diseño conceptual de plantas de biogás integradas en sistemas de energía eléctrica, térmica y transporte. Anders ha obtenido y gestionado alrededor de 1500 millones de coronas suecas (SEK) en subvenciones de inversión para infraestructuras e instalaciones de producción de Bio-CNG y Bio-LNG en la región nórdica.

Cuenta con experiencia en la facilitación de diálogos sobre políticas públicas y en la coordinación entre múltiples actores (ministerios, socios de desarrollo y el sector privado) para fortalecer los marcos del mercado del biogás. A través de su extensa experiencia profesional y formación interna avanzada en liderazgo y gestión de proyectos, equivalente a un nivel de posgrado, ha liderado con éxito grandes equipos interdisciplinarios y consultores técnicos. Es experto en asesorar a instituciones públicas sobre marcos normativos, esquemas de incentivos y modelos de financiamiento, así como en la creación de capacidades para ministerios y autoridades locales en contextos de países en desarrollo. Anders habla inglés y sueco con fluidez y tiene conocimientos básicos de español.


Ha sido profesora de las clases Lógica y Retórica, y Constitución y Democracia en la Universidad de Los Andes. Además, es autora del libro ‘Otras Culpas’ y ha sido columnista de los periódicos El Espectador, El País, el Diario del Huila, El Liberal y El Meridiano, entre otros, así como comentarista de opinión y analista política radial en Blu Radio de Caracol.