Esclavitud del siglo XXI: ¿Quién responde?

Camilo Sánchez, Presidente de Andesco

Tomado de Portafolio

Desde 2011, autos de la Corte Constitucional incorporaron acciones afirmativas para dignificar la labor y formalizar la actividad de los recicladores de oficio. El decreto 596 de 2016 reglamentó esta actividad en el servicio de aseo para aquellos prestadores que correspondieran a organizaciones constituidas por recicladores, definiendo un esquema de progresividad para su formalización y cumplimiento de las condiciones de operación.

Infortunadamente, este proceso y su desarrollo crearon incentivos perversos en detrimento del reciclador de oficio, del usuario y del servicio. Con el solo registro del prestador de aprovechamiento ante la Superservicios se cobra una tarifa y, si es una organización de recicladores, esta puede acogerse a la progresividad sin consecuencia en caso de incumplimiento porque no están determinadas acciones de seguimiento que dignifiquen al reciclador que recoge, transporta y clasifica los materiales, quedando en los intermediarios la mayor parte del recaudo.

Según la Superintendencia, en diciembre 31 de 2022 hubo incrementos del registro de prestadores cercanos al 70%, con 1.063 organizaciones de recicladores de oficio, de las cuales 962 se acogieron a la progresividad.

Los cerca de 68.000 recicladores reportados utilizan 47.529 vehículos, de los cuales 41.483 son carretillas de tracción humana. 
Solo 39% utilizan básculas para determinar el peso del material aprovechado, lo que se cobra a todos los usuarios del servicio. Según el Dane más de 112.000 personas, predominantemente mujeres cabeza de familia y adultos mayores, realizan esta actividad, formalizándose solo el 7,7%: toda una tragedia.

La tarifa de aprovechamiento que paga el usuario y que se ha venido incrementando significativamente se transfiere directamente a las organizaciones de recicladores y no a las empresas prestadoras como se cree. En 2022, la tarifa promedio en las capitales del país fue $1.901/usuario, teniendo Bogotá el valor más alto con $6.330/usuario. En 8 años se ha transferido cerca de $1 billón y sigue aumentando; en 2023 Bogotá transfirió $217.000 millones a 441 organizaciones. Estos recursos no llegan a los recicladores y, paradójicamente, tampoco disminuye el material que se dispone en los rellenos sanitarios.

Esperaríamos que tales cifras generaran mejoras en las condiciones de trabajo y vida de los recicladores, pero es todo lo contrario, siguen en carretillas que condenan al reciclador y su familia.

La Superintendencia ha mencionado la necesidad de verificar, evitar el sobrerregistro y constatar que los recursos lleguen eficazmente al grupo base de recicladores, pero esto queda en anuncios sin resultados.

La solución no da espera; hoy se cobra más a los usuarios a pesar de que realizan separación desde la fuente y se ve mayor pobreza beneficiando a los esclavistas del siglo XXI
, a quienes nadie ronda. Vamos empeorando, y lo más absurdo, aplaudimos por desconocimiento de los resultados. El peor ciego es el que no quiere ver.

Anders Hjort

Gestor de proyectos y experto sénior del IVL Swedish Environmental Research

Anders es ingeniero (BSc) con más de 15 años de experiencia internacional en el desarrollo de proyectos de biogás, diseño de sistemas y gobernanza del sector. Cuenta con una amplia experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde la factibilidad y el diseño conceptual hasta la contratación, implementación y evaluación, aplicando el Modelo Nórdico de Biogás. Desde 2008, ha gestionado y/o asesorado más de 50 proyectos en Europa, África, América Latina y Asia, coordinando con ministerios del sector, municipios y socios privados para alinear los proyectos con las políticas nacionales de energía y gestión de residuos.

Como Asesor Principal de Biogás en IVL, Anders ha liderado importantes iniciativas sobre el desarrollo del mercado de biogás sostenible y digestato, formulación de políticas y estrategias, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional. Posee una sólida trayectoria en mapeo de recursos, análisis de factibilidad técnico-económica (TEA) y diseño conceptual de plantas de biogás integradas en sistemas de energía eléctrica, térmica y transporte. Anders ha obtenido y gestionado alrededor de 1500 millones de coronas suecas (SEK) en subvenciones de inversión para infraestructuras e instalaciones de producción de Bio-CNG y Bio-LNG en la región nórdica.

Cuenta con experiencia en la facilitación de diálogos sobre políticas públicas y en la coordinación entre múltiples actores (ministerios, socios de desarrollo y el sector privado) para fortalecer los marcos del mercado del biogás. A través de su extensa experiencia profesional y formación interna avanzada en liderazgo y gestión de proyectos, equivalente a un nivel de posgrado, ha liderado con éxito grandes equipos interdisciplinarios y consultores técnicos. Es experto en asesorar a instituciones públicas sobre marcos normativos, esquemas de incentivos y modelos de financiamiento, así como en la creación de capacidades para ministerios y autoridades locales en contextos de países en desarrollo. Anders habla inglés y sueco con fluidez y tiene conocimientos básicos de español.


Ha sido profesora de las clases Lógica y Retórica, y Constitución y Democracia en la Universidad de Los Andes. Además, es autora del libro ‘Otras Culpas’ y ha sido columnista de los periódicos El Espectador, El País, el Diario del Huila, El Liberal y El Meridiano, entre otros, así como comentarista de opinión y analista política radial en Blu Radio de Caracol.