Digitalización de la red, apuesta de empresas de servicios de energía

Enel-Codensa incorpora nueva tecnología en la infraestructura eléctrica de Bogotá y Cundinamarca.

La pandemia del COVID-19 ha evidenciado la prioridad que los diferentes sectores económicos del país, les han dado a las inversiones en innovación, tecnología y digitalización. Un ejemplo de ello ha sido Enel-Codensa, quien, con la coyuntura actual, ha destacado que los proyectos adelantados, le han permitido responder adecuadamente en su operación, dando continuidad al suministro de energía en el aislamiento preventivo.

En los últimos años, Enel-Codensa ha realizado importantes inversiones en la infraestructura eléctrica de Bogotá y Cundinamarca, con el objetivo de renovar, innovar y aumentar la capacidad de su red, lo que se ha traducido en una mejor calidad del servicio. Gracias a su estrategia de transformación digital, la compañía ha podido operar algunos de sus equipos de manera remota, desde el Centro de Control.

Según Francesco Bertoli, gerente general de Enel-Codensa, “el proceso de digitalización de la red ha sido fundamental dentro de la estrategia de transformación que adelanta la Compañía. Cuando iniciamos este plan de modernización y digitalización, los tiempos de restablecimiento del servicio en algunas fallas, podía tomar como mínimo entre dos y cuatro horas. Ahora, hay algunos eventos que pueden restablecerse en cinco minutos. Por otra parte, las interrupciones promedio por cliente han venido reduciéndose año a año, a una tasa del 10%”.

A partir de lo anterior, uno de los grandes focos de inversión de la Compañía, ha sido el telecontrol, con el cual se puede monitorear y administrar una parte de la red, mediante equipos con tecnología de punta, ubicados en diferentes lugares.

Dentro de toda su red de media tensión, Enel-Codensa cuenta con más de 8.000 equipos telecontrolados, equivalentes a tener entre 7 y 8 equipos por circuito. De esta manera, en algunos casos, cuando ocurre una eventualidad en la infraestructura eléctrica, que implica interrupción en el suministro de energía, ésta puede normalizarse, sin tener necesariamente que enviar personal físico a la zona de la falla.

Lo anterior, también ha significado invertir en una robusta plataforma de sistemas de información, que permiten el monitoreo de las redes en tiempo real, para conocer de manera inmediata, si hay una avería en la red, las causas y su ubicación. Esto ha sido fundamental para actuar de manera oportuna y eficiente, y para evitar la presencia física de personal en los diferentes procesos de la operación.

Sobre el proyecto de medición avanzada

Otra iniciativa de inversión importante dentro de la transformación digital de la red eléctrica de la ciudad y el departamento, en la que Enel-Codensa está trabajando, es un proyecto piloto consistente en la instalación de sistemas de medición avanzada: una herramienta tecnológica que la compañía ha venido desarrollando desde el año 2016 y está compuesta por medidores inteligentes, infraestructura de telecomunicaciones y sistemas centrales, que permiten una gestión remota y automática, así como un flujo bidireccional de información y energía, optimizando el sistema interconectado.
De acuerdo con Francesco Bertoli “la medición inteligente o avanzada es otro de los pasos primordiales para la digitalización de las redes; pues junto con el telecontrol, son las condiciones indispensables para contribuir a que Bogotá se convierta en la primera ciudad inteligente del país”.

2
Foto:

Enel-Codensa

El medidor inteligente mide y registra los datos del consumo de energía de los usuarios, en intervalos máximos de una hora; además, tiene capacidad de almacenarlos y transmitirlos con una frecuencia diaria. La información registrada en estos, puede tener diversos fines y beneficios para los clientes, como realizar la confirmación del estado de suministro, planificación del consumo de energía, la conexión de autogeneración y la habilitación de operaciones remotas de lectura, suspensión y reconexión.

Durante el tiempo de la pandemia por COVID-19, los medidores avanzados instalados han permitido la lectura remota de más de 57.000 clientes al mes. “Si bien se trata de un proyecto piloto, que todavía estamos desarrollando sin duda y respecto del cual se espera este año la regulación definitiva que emita el Gobierno para la masificación de esta tecnología, ya ha evitado visitas del personal de la Compañía, para hacer las correspondientes lecturas de los medidores tradicionales en los domicilios, garantizando la facturación real del consumo”, concluyó Bertoli.

Tomado de El Tiempo