Camilo Sánchez, presidente de Andesco y del CGN
Tomado de Portafolio
Ese es el clamor nacional, pues en este Gobierno la lucha frontal dejó de ser una prioridad, sacrificada en nombre de la supuesta Paz Total que, evidentemente, ha fracasado. En consecuencia, llegó el momento de recuperar el tiempo y los espacios perdidos, priorizando en el presupuesto del 2026 los recursos necesarios para lograrlo.
Hay que trabajar con los Estados Unidos como nuestros mejores aliados en la lucha contra los carteles de la droga y, al mismo tiempo, aprovechar la oportunidad para distanciarnos del dictador Maduro y sus pretensiones binacionales, disminuyendo así el riesgo de una muy segura descertificación por los mediocres resultados en este tema.
Desafortunadamente cada día estamos peor en materia de seguridad debido a la falta de gestión y recursos. Es hora de volver a empoderar a nuestras fuerzas militares y de policía para recuperar la esperanza e inversión. No acabábamos de salir de la conmoción por el asesinato de Miguel Uribe Turbay, cuando a los pocos días el terrorismo infame y cobarde golpeó a Cali, Florencia y Amalfi, afligiéndonos con su estela de muertos y heridos. Lo más preocupante es que este desgobierno ya está cubriendo gran parte de nuestro territorio.
Sumado a esto el narcotráfico y la minería ilegal están desbordados, disidencias y carteles campean aumentado la inseguridad y el temor de la población, lo que es peor es que vemos vergonzosamente a sus líderes, hoy detenidos, apareciendo en tarimas de actos oficiales.
Insistimos en nuestra invitación al desarme de la narrativa de odio y estigmatización de las partes. No más alocuciones que profundicen la división y polarización, más aún cuando estamos en pleno año electoral y esto puede ocasionar más destrucción y muerte. Preocupa igualmente que siguen los trinos con acusaciones sin fundamentos a empresarios, líderes gremiales, editorialistas, mandatarios locales, departamentales y personas de la oposición, generándoles riesgo; de pasarles algo, el Gobierno será responsable por acción u omisión.
Se dice que no hay que escuchar al miedo porque nos paraliza. Sin duda hoy lo sentimos, pero no le debemos dar voz y mucho menos quedarnos callados. Hay que recuperar la valentía y denunciar con evidencia y contundencia, de lo contrario en pocos años nos arrepentiremos por no haber sido capaces de defender, como nos correspondía y desde el puesto que ocupábamos, a nuestra democracia, sociedad y economía.
Hay que pasar de la crítica a la acción. Para esto, debemos seguir construyendo escenarios para recuperar la legalidad, el orden y la justicia, solo así nuestra sociedad volverá a tener futuro ¡Vamos con toda y con todos!